En este segundo artículo, analizo la serie usando como ejemplo cinco de los últimos capítulos que han aparecido.
Si no has leído el primer artículo, aquí está el enlace.
Ahora, sin más dilación:
Drop Beat Dad o el hecho de que son dibujos animados (y un poco de trasfondo de secundarios)
Este capítulo es un pequeño momento de lucimiento para un secundario, como es costumbre (excesiva) en la serie. A través de él, nos familiarizaremos aún más con los habitantes de Beach City y la influencia de Steven y las Gems en sus vidas. Hablaremos más de ese hecho en el capítulo « The New Lars ».
Steven Universe no se “avergüenza” de reconocer que es una serie de dibujos animados. Eso le permite hiperdeformaciones de sus personajes o que algunos secundarios no sean humanos estandarizados. En este capítulo eso queda patente en el personaje de Yellowtail y su relación con su hijo, Sour Cream.
El argumento es sencillo y autoconclusivo, como suelen ser los capítulos centrados en los secundarios. Un conflicto, la influencia de Steven y su resolución. En este caso, un personaje muy secundario, Sour Cream, el DJ del pueblo, va a dar su concierto anual en plan amateur, al que invita al pueblo. Su padrastro, Yellowtail, es pescador de toda la vida y no comparte el gusto de su hijastro por la música, pidiéndole constantemente que vaya a pescar con él. En ese momento llega Marty, el antiguo representante de Greg Universe (padre de Steven) y padre biológico de Sour Cream, que le ofrece ser su representante y hacer un espectáculo digno de verse.
Los resultados son tan obvios que me los ahorro.
Entonces, ¿qué tiene de interés este episodio? Muy poco en realidad. En mi opinión es un capítulo fácilmente ignorable (aunque el fan más acérrimo podría arrancarme la garganta por ello), que ejerce exclusivamente de plot-trigger para el siguiente capítulo y para un cambio leve de status de los personajes, y avanzar en la relación de la extraña familia de Onion.
En el plano de la animación, podemos destacar en lo positivo una de las características más interesantes de la serie: el detalle variable.
Normalmente, los personajes de animación tienen el mismo grado de detalle sin importar la distancia o la posición. Eso lo cambió para siempre la grandísima Ren & Stimpy con sus magníficos primeros planos hiperdetallados, llenos de vellos, secreciones, arrugas y exageraciones de la sucia realidad. Bob Esponja y Hora de Aventuras son los alumnos que han llegado a rozar la túnica del maestro, sin llegar al nivel de transgresión absoluta del perro y el gato.
Steven Universe utiliza ese mismo recurso de una forma totalmente distinta y nueva… casi siempre. El aumento de detalle es sutil. No es la exagerada hostia de realidad que los ojos llenos de venas y legañas de Ren nos daban. Es un foco de atención. En este capítulo es particularmente evidente en las manos de Marty, el padre biológico de Sour Cream, agente musical. Cada vez que habla con su hijo, y sólo cuando está hablando con él para convencerle de que va a transformarlo en una gran estrella, vemos cada arruga de sus manos. Nos fijamos en cuánto parecen garras queriendo atrapar algo, queriendo tomar algo.
Es una forma muy sutil de dirigir la atención del espectador a un detalle concreto, a una zona anatómica concreta.
Pero como digo, no siempre se usa de esta forma. En otras ocasiones, los personajes tendrán reacciones hiperdeformadas para enfatizar sus sentimientos con sentido humorístico. Porque no olvida que es un dibujo animado, y ese humor está ahí, el humor de reacciones emocionales exageradas.
Tan consciente es de que es un dibujo animado que Yellowtail es un personaje de diseño simplista que habla con gruñidos, más propio de un personaje semimudo de otra época de la animación. Entiendo que eso parece darle al personaje una idea de tradicional que realmente funciona. Y cuando su hijastro, consciente de lo que está pasando, empieza a soltar los mismos gruñidos ininteligibles que su padrastro, el enlace entre ambos personajes se nota sin necesidad de nada más…
Pero muchas de estas decisiones, aunque puedo entenderlas, hacen que todo el trasfondo maduro de relaciones complejas, de tristeza por lo perdido y esperanza por lo que se puede ganar, quede en un segundo plano. Son mis capítulos menos favoritos, en los que perdemos perspectiva de los personajes principales, en los que recordamos que es una serie de animación amable, con un conflicto familiar semanal que resolver sin demasiado esfuerzo. A mí me saca fuera de la ecuación.
Nota, vemos de forma muy sutil el cambio de Steven en cuanto a sus poderes. Ha pasado de ser un niño débil y en baja forma a ser poco consciente de su fuerza.
Lo interesante viene al final. Tenemos un plot-trigger que, además, se nos anuncia al principio del capítulo. Marty le debe dinero a Greg. No ha venido a Beach City para volver a estrechar lazos con un hijo que le importa una mierda, sino a darle a Greg lo que le corresponde, temeroso de que se entere por otros medios y acabe perdiendo más en los tribunales.
Mr Greg o el pasado y sus reverberaciones (y sus canciones)
Aprovechando el plot-trigger dejado en el anterior capítulo, la serie se mueve hacia uno de sus capítulos musicales.
Es el momento de hablar de la música. Steven Universe ha sido ideado por una de las creadoras, tanto en animación como en música, de Hora de Aventuras. Pero ahora tiene libertad de crear sus canciones. Y vaya si las crea.
Canciones como “I am stronger than you” o “What can I do for you” son simplemente maravillosas. Son números musicales que, o forman parte de la trama o están integrados de forma orgánica en ella.
Mr Greg no es mi número musical favorito. Encuentro la canción floja con respecto a otras canciones de la serie y aunque la coreografía es divertida, las hemos tenido mucho mejores. Y aun así es bastante, bastante bueno. La banda sonora de la serie es genial, a veces me paso tardes de estudio escuchando las canciones de esta serie.
Pero lo más importante de este capítulo es el contenido de la canción. Y voy a aprovechar este capítulo, esta canción, para hablar de lo mejor (y a la vez lo peor) de Steven Universe.
He dicho antes que Steven Universe es consciente de ser un dibujo animado. Pero también es consciente de la mayor parte de errores que cometen estos en cuestión de evolución de personajes.
El personaje X tiene un capítulo dedicado al conflicto Y que, oh, se acaba de revelar en el mismo capítulo, y que se resuelve al final del mismo. En el capítulo siguiente, el personaje X sigue comportándose con la misma dinámica que antes sin cambiar un ápice por el aprendizaje sufrido en el capítulo anterior y ese conflicto, ya resuelto, no se vuelve a nombrar.
Las mejores series (de animación o no) son las que escapan de ese esquema y hacen continuistas sus conflictos y sus dinámicas de personajes.
Eso Steven Universe lo hace de maravilla. Todo lo “malo” que tiene en cuanto a exceso de caricaturización ocasional de personajes lo explota para que los conflictos entre personajes queden claros y presentes. Y evolucionen.
Aquí, Pearl se encuentra forzada a compartir espacio y tiempo con Greg por “culpa” de Steven.
Un apunte, Steven es una criatura tocapelotas que se pasa la vida intentando que todo el mundo sonría y sea feliz y no tenga conflictos. Fuerza las cosas para que ocurran. Con tanta buena intención como mal tino.
Por una vez, por una sola vez, creo que tiene razón en forzar a hablar a Pearl y Greg. Es consciente de lo que está haciendo y no se auto-inculpa (como sí que pasó con Rubí y Zafiro en su momento), sino que les dice directamente “ey, gente, tenéis que hablar, que han pasado ya 14 años”.
Pearl ha estado siempre enamorada de Rose Quartz. La serie no lo oculta pero tampoco tiene que decírtelo. Tan sólo mirad el vídeo musical de “What can I do for you”. Pearl se da cuenta de que Greg está seduciendo a Rose y le demuestra que ellas tendrán algo que él jamás podrá tener: la fusión. Lo hace conscientemente, con todo el afán proteccionista de quien ama a alguien con admiración.
No ama a Rose de igual a igual. Las perlas se fabrican para servir. Rose posiblemente “liberó” a Pearl de sus “obligaciones” para con ella. Le dejó ser libre. Pero no creo que Pearl sea libre aún. El amor que siente por Rose es mitad admiración por sus ideales, un cuarto gratitud y un cuarto de fidelidad propia de su condicionamiento como perla. Pearl ama a Rose como un ideal, como un imposible a no poder alcanzar.
Y llega un estúpido saco de carne mortal y blandito y la seduce. Ella, que es una gema inmortal que ha superado todo el condicionamiento de su crianza para transformarse en algo nuevo y poderoso. Ella, que ha estado en batalla al lado de Rose y se ha interpuesto siempre entre la espada del enemigo y su amada, no se cree capaz de tocar la túnica de Rose Quartz. Y Greg llega con la sencillez de un humano no demasiado inteligente y la conquista.
La conquista hasta el punto que Rose decide desaparecer para darle a Greg un hijo (Steven, claro).
Durante los flashbacks, notamos que Pearl tiene inquina por Greg. Le desagrada su presencia, le trata con frialdad o desprecio. Está celosa.
Muy celosa.
Pero a la desaparición de Rose trae consigo un nuevo status al que ella no es capaz de adaptarse. Ya no puede estar celosa de Greg porque Rose no está. Y no puede más que amar a Steven como una madre. En parte por ser hijo de Rose y en parte por ser cómo él es.
Como madrastra de Steven, como persona que ama a Steven, no está en disposiciones de tener un enfrentamiento directo con Greg. A eso contribuye el hecho de que Greg evita el enfrentamiento y se escurre de cualquier conflicto como una babosa.
Pero eso no le obliga a ser simpática con Greg. Y no lo es durante tres temporadas enteras, porque ese conflicto lleva durando los 14 años que tiene Steven.
Al fin, en este capítulo, se ven obligados a hablar. A hablar de Rose. Y descubren que lo que les separa también les une: el amor que los dos sentían por Rose.
Llevaba mucho tiempo necesitándose, se hace de forma muy orgánica y es muy satisfactorio. Como casi todos los conflictos que ocurren en la serie.
Por ejemplo, el conflicto entre Garnet y Pearl durante la segunda temporada, que duró muchos capítulos y tuvo momentos muy tensos. Para los que no sean fans, Pearl y Garnet se fusionaron en Sardonyx para destruir una torre. Pero descubrieron que cada noche la torre era reconstruida, y estaban obligadas a volver a fusionarse para ello.
Al final descubrimos que Pearl había estado reconstruyendo la torre para poder fusionarse con Garnet, porque Pearl es insegura y tímida, Garnet es fuerte y se siente completa, y formando Sardonyx Pearl se sentía fuerte, segura y completa.
Aquello, evidentemente, encolerizó a Garnet y no se resolvió hasta que el tiempo pasó, los ánimos se calmaron, Garnet pudo tener su momento de introspección y finalmente hablaron del tema.
Conflictos con una buena evolución, dinámica de personajes coherente y que lleva a interacciones lógicas y bien estructuradas. Posiblemente mejor que en ninguna otra serie de animación, actual o pasada.
Y ese también es su mayor defecto. Porque cualquier persona que se acerque a esta serie va a verse obligado a ver todos los capítulos para poder entender esos flujos, esas tramas.
Capítulos muy buenos pero también algunos capítulos más flojos, donde esa trama se mantiene en un segundo plano pero sigue evolucionando. Capítulos donde la trama principal de la serie avanza y capítulos que sirven sólo para perfilar secundarios o terciarios. Esta serie obliga a verla (casi) entera y en orden cronológico, con lo que si algún personaje secundario te la trae floja o las historias personales de los habitantes de Beach City te aburren y sólo quieres ver aquello dedicado a las gemas, o te jodes y lo ves o vas a perderte una parte fundamental de sus historias y no vas a poder seguirla.
Too Short to Ride o la evolución del secundario desde su pasado (y algún chiste)
Tras un capítulo de intensidad dramática, la serie suele pasar a un capítulo más ligero, sabiendo jugar con sus tempos.
En este capítulo, Steven, Amathyste y Peridot van al parque de atracciones.
Oh, qué interesante (¡el medidor de sarcasmo está fuera de los límites!)
Pero claro, sale Peridot.
Peridot, vamos a dejarlo claro, es El Carisma concentrado en una manchita verde e irritante. Como os explico en el artículo anterior, Peridot ha sufrido la trama de malvado transformado en bueno. Pero como todo en esta serie, su transformación ha pasado por muchas etapas, muy fluida. Su estereotipo, ahora, es el de personaje-fuera-de-contexto. No conoce la Tierra (vino para una misión que ni siquiera completó), no comprende la tecnología humana (inferior a la de su planeta) ni las interacciones sociales (ausentes en Planeta Hogar). Y a pesar que no es el primer personaje que tiene esos tópicos, la serie sabe usarlos con mesura con una intención humorística maravillosa. Interacciona de forma fenomenal con las otras gemas, sus incomprensiones el porcentaje perfecto de inteligencia técnica e inocencia bobalicona y, sobre todo, su forma de ser es dulce y ácida a un mismo tiempo. Como una lima. Es muy kawai, pero también las lanza dobladas.
Me encanta, ¿vale? No es el mejor personaje del mundo, es muy evidente que está hecha en laboratorio para gustar, pero es que conmigo funciona. Es un personaje que adoro.
Además me permite hablar del trasfondo de la serie un poco más.
En mi artículo de la animación de hoy (que ya no os linkeo porque estoy un poco cansado de autospamearme), clasificaba Steven Universe entre las series con un argumento construido y sólido. El trasfondo es la clave de ello.
Mirad, no sé realmente si se van inventando el trasfondo temporada por temporada o hay una Biblia de Steven Universe con toda la información sobre Planeta Hogar, las gemas, la Guerra de las Gemas, las consecuencias de que Steven sea un híbrido (y ya de paso las historias personales de los secundarios). Pero si no existe esa Biblia, la serie te hace creer que existe. Te hace creer que nada es casualidad.
Peridot se nos presentó como villana en la primera temporada. No sabíamos mucho sobre sus poderes. Veíamos que sus dedos eran proyecciones semifísicas con posibilidad de entrecruzarse para fabricar una pantalla o de girar como aspas para permitirle vuelos cortos.
Hasta el día en el que Steven le agarró del pie, y ella se deshizo de él. No era su verdadero pie, era una prolongación artificial. Eso no pasaría hasta la segunda temporada.
En el momento en el que la capturaron, descubrimos que ninguno de sus miembros eran los suyos, eran prolongaciones de sus miembros reales. Aquellos dedos proyectados eran parte de una mejora artificial. Las gemas, en aquel momento, se deshicieron de todas esas prolongaciones para desarmarla.
Desde el momento en el que Peridot comienza a colaborar con las gemas y vemos sus interacciones, la vemos añorando esas prolongaciones. El ordenador que incluía uno de sus brazos, la prolongación de sus piernas para ser más alta, la posibilidad de llevar un registro de voz.
Steven, con su buenismo tocanarices de siempre, se ha pasado desde entonces intentando compensarlo con la pobre tecnología humana que tenía disponible. Y Peridot, tras las quejas necesarias, ha aceptado este regalo con una emoción enorme.
En este capítulo descubrimos al fin por qué.
Peridot nos explica que las gemas de Planeta Hogar son cada vez menos poderosas. Los recursos de Planeta Hogar se están agotando y el poder de las nuevas gemas es cada vez menor. Tanto es así, que las peridotitas de nueva generación no tienen ningún poder. En su lugar, Planeta Hogar les concede mejoras artificiales para compensarlo. Por eso Peridot era tan dependiente de sus mejoras, de la tecnología.
Al final del capítulo veremos que sí que posee un poder de telequinesia o magnetismo, no queda muy claro, que estaba dormido (posiblemente por el convencimiento de no tener poderes y de tener que depender de la tecnología).
Si lo veis con perspectiva, parece que ese trasfondo del personaje estaba claro desde el minuto uno de su aparición. Su afinidad por la tecnología, la extraña naturaleza de sus dedos (que demostraron ser artificiales), son absolutamente coherentes con lo que vemos en este episodio.
De igual modo, cuando descubrimos que Garnet era una fusión, podíamos habernos dado cuenta antes porque es la única Gema de Cristal con dos gemas (una en cada palma) y porque cuando se desfusiona Alejandrita (fusión de Garnet, Amathyste y Pearl), ésta deja salir cuatro sombras de gemas, no tres.
Cada descubrimiento en la serie da sentido a un sin número de pequeños detalles que podían haberse pasado por alto o no necesitar explicación, encajando como un puzzle.
Cuando Jasper recrimina a Garnet el ser una fusión y se enfrentan, deja ver un pequeño trozo del mapa que ahora tenemos: que las gemas que se fusionan son los pequeños rubíes para ser más fuertes, que la fusión entre gemas distintas es vista como algo tabú y extraño, que existe una vergüenza sobre la fusión.
Cuando Jasper hace el mismo tipo de ataque que Amathyste (rodar con su pelo erizado en espinas como si una versión de Sonic se tratara) nos está informando que tiene una relación con ella. Y en uno de los últimos capítulos aparecidos (Crack the Whip) Jasper lo confirma. “Estabas destinada a ser como yo, a ser un Cuarzo.”
Todo es tan coherente, el trasfondo está tan bien integrado en la historia, que da gusto. Que hace pensar en cientos de páginas de Biblia de Steven Universe. Es así como se construye una base de fans: fabricando un trasfondo coherente y mostrándolo poco a poco. Creando el universo y enseñándolo, no creándolo conforme vamos acercándonos e inventando ad-hoc.
Lo que llaman World-Building.
Steven Universe es, posiblemente, la serie de animación que con más seriedad y acierto ha realizado su Wolrd-Building.
Ah, y por cierto, algunos chistes muy buenos en este episodio también.
The New Lars o el trasfondo de los secundarios (y los poderes que aparecen)
Tras esto, vamos al episodio menos entretenido de los cinco.
Por Cthulhu, qué aburrido es.
Vamos rápido con el argumento y luego vemos por qué esto es necesario (¿por qué, maldita serie, por qué?).
Lars (un secundario que trabaja en la tienda de Donuts) es un imbécil. Steven cree que Lars está secretamente enamorado de Saddie, la chica que trabaja con él.
Steven descubre que tiene el poder de hacer préstamos o wargear seres humanos (ya si eres más de Pratchett o de Martin escoges la palabra preferida), es decir, “cabalgar” en sus mentes durante el sueño. Posee a Lars.
Vemos que Lars es un imbécil en cada ámbito de su vida. Como Steven es el buenismo encarnado tocapelotas con rizos que es, empieza a comportarse bien con la gente que rodea a Lars. La gente que rodea a Lars prefiere al “Nuevo Lars” que al imbécil de Lars.
Excepto Saddie. Saddie prefiere al imbécil de Lars. Porque está enamorada de él.
Y Lars también de ella. Pero no va a confesarlo ahora porque si para una serie normal el mantener la tensión romántica entre dos personajes ad nauseam es una Ley Inviolable, en una serie donde se toman tanta calma con las relaciones personales no van a arreglar eso en un capítulo.
Fin.
¿Qué ocurre? Bueno, la serie intenta enviar muchos mensajes positivos (la tolerancia hacia el otro, la comprensión antes del enfrentamiento, el amor sobre todas las cosas, la importancia del consentimiento, el significado de una relación…). Uno de ellos, el que predomina por toda la serie, es que cada persona cuenta. Que todas las vidas son importantes.
Que lo que nos hace grandes es tener una vida, el ser como somos, el entorno. Nuestras relaciones con los demás.
Planeta Hogar funciona de forma eficiente. Las gemas son fabricadas por una función. Los planetas son colonizados para usar sus recursos hasta el límite y transformarlos en versiones satélites de Planeta Hogar, totalmente eficientes. La serie nos dice que las Gemas de Cristal son distintas, que creen en las maravillas de la individualidad, en lo importante de las pequeñas cosas y de las personas individuales.
Que cada uno cuenta. No somos peones, somos personas.
Evidentemente, si se supone que envías ese mensaje, has de ser coherente con él. Así pues, cada uno de los habitantes de Beach City tiene su protagonismo, mayor o menor. Vamos conociendo sus pasados, sus relaciones sentimentales, sus lazos familiares, sus proyectos, sus sueños, sus miserias. Hasta el último alivio cómico (como Onion o la familia Frymann) llegan a tener su momento de gloria.
Ha de ser así. La serie debe ser sincera consigo misma y mostrar que es verdad, que todos importan, que todos tienen una historia que contar.
Pero esa historia no tiene por qué interesarle a todo el mundo.
Y la historia de Lars no me interesaba. Sigue sin interesarme. Jamás me interesará.
Steven, por favor, lanza uno de tus escudos a la cabeza de Lars y déjale en coma. Eso dará un poco más de trasfondo a Saddie, que es mejor personaje.
¿Entonces podemos saltarnos el capítulo? Relativamente, porque está dándonos información sobre el poder de Steven de hacer préstamos. Lo había hecho con una StevenSandía al principio de la temporada, ahora vemos que puede hacerlo con los seres humanos, como una extensión de su poder de ser un Onironauta de nivel Dios capaz de entrar en sueños ajenos y modificarlos.
Beach City Drift o los nudos que atar y el consentimiento
Finalmente llegamos al mejor del conjunto.
Capítulo 37, primera temporada. Alone Together.
Las gemas intentan que Steven se fusione con ellas como parte de su entrenamiento. Steven no lo consigue, se va de bajo y se reúne con Connie.
Connie actúa de forma maravillosa como interés romántico de Steven. Porque actúan como niños, porque su relación es muy dulce, porque ejerce de contrapunto muy bueno a la personalidad de Steven.
Connie y él hablan, ella confiesa que no puede bailar porque le da vergüenza y él la invita a bailar para intentar quitársela.
Ya lo vais cogiendo. Steven es ese porculero que tiene que ayudarte porque sí por cojones.
Bailan y, por accidente, se fusionan. Descubrimos que Steven y Connie pueden fusionarse aunque ella sea humana porque él es un híbrido.
Es un capítulo precioso, de los mejores. Y termina genial. Termina con Stevonnie (la fusión de ambos) en una fiesta, bailando tranquila. La parte “Connie” no tiene miedo de bailar porque la parte “Steven” le da confianza. Ambos se coordinan mejor que por separado.
Entonces llega el típico pesado de discoteca de los huevos y empieza a molestar de forma MUY incómoda a Stevonnie.
Por separado son un niño regordete y una niña flacucha, él con el pelo rizado encrespado odioso (como el mío, vamos) y ella con el pelo liso, él blanco como un buen votante de Donald Trump y ella tostada (es de origen hindú). Juntos forman una mestiza alta, de larga melena ondulada, llena de confianza en sí misma. Y el gilipollas de discoteca le entra.
Le entra mal. Le entra en plan baboso, en plan “soy el mejor y por eso tienes que adorarme”.
Al final Stevonnie se cabrea, empieza a enfrentar al otro y en medio de la ira, se desfusionan.
Primera temporada.
Estamos en la tercera.
El gilipollas vuelve.
Steven demuestra (por fin, ¡por fin!) algo de sangre en las venas. Le quema ese gilipollas. Le quema el haberse sentido incómodo ante el acoso que sufrió y que jodiera la experiencia que estaban teniendo. A Connie le toca la moral también, pero de una forma más tímida, más de guardárselo para dentro.
Deciden enfrentarse al gilipollas en la carrera de coches sobre la que él presume. Fusionados, claro, porque son niños y no pueden conducir.
Ganan la carrera y él acaba con la moral por los suelos… NO.
Esta no es ese tipo de serie.
Durante la carrera, él no para de lanzarle “tiritos”. Les acusa de estar obsesionados con él. Es normal, tiene ese efecto en la gente.
Llega un momento en el que entran en un pozo de oscuridad, el pozo de oscuridad de los temores de ambos (ya habían sufrido ese efecto en Alone Together). Se desfusionan, a puntico de tener un accidente.
En ese momento reflexionan y hablan. Se dan cuenta de que él tiene razón. Que están obsesionados con él, con restregarle por la cara que es un gilipollas.
Le están dando el poder a él. Están jugando a su juego. “¿Por qué tenemos si quiera que jugar a su juego?”
A partir de ese momento, la conducción se vuelve más fluida. Lo adelantan como quien no quiere la cosa, y por un instante disfrutan de las hermosas vistas que se ven desde la carretera.
Él gana. Pero a ellos ya no le importa que gane, o que pierda. Porque ya no es importante. Porque lo que ha sido importante es que han conducido por primera vez, que casi ganan la carrera con un coche destartalado a un deportivo tuneado, que han visto una imagen preciosa. Han recuperado lo que les quitó la primera vez que les encontró: el gusto de disfrutar a pesar de los gilipollas.
Él pierde todo el poder sobre ellos. Ellos se van, ignorándolo mucho, y él es el que empieza a obsesionarse con ellos. A perseguirles. A gritarles. A estar bajo su poder.
Que vale, que es un dibujo animado y este final feliz puede no darse en la vida real (“vale, todo lo que tú quieras con el rollo New Age pero has perdido y sigo siendo el mejor”). Pero la enseñanza queda, y es buena: No hay que dejar que un gilipollas tenga poder sobre nosotros.
Nos demuestra que no es fácil quitarse de la cabeza a este tipo de capullos. Porque llevan mucho tiempo jugando a su juego de ser el centro de atención, para bien o para mal. Pero merece la pena esa ignorancia, porque es de eso de lo que se alimentan, de esa atención.
No es un capítulo que haga avanzar ninguna trama, no es un capítulo que nos revele más del World-Building (para eso estarán los tres capítulos con el retorno de Jasper que acaban de salir). Simplemente cierra una lección, una herida abierta, da una enseñanza. Quita una espina que llevaba clavada en los personajes mucho tiempo.
Es una piedra más de su desarrollo como personajes.
Y, creedme, es necesario que Stevonnie tenga ese desarrollo, que gane confianza en sí misma (la considero femenina aunque la serie no se ha pronunciado sobre su género… porque a lo mejor no tiene ninguno, o tiene ambos, o no importa y eso último es posiblemente lo más genial del personaje), porque le espera más adelante una prueba jodidamente dura.
Conclusiones
Steven Universe es una buena serie. Buena animación, recursos estilísticos muy bien usados, banda sonora espectacular y un World-Building que ya quisieran sagas de fantasía “adulta”.
No puedo decir que la serie tenga fallos. Tiene consecuencias de sus decisiones.
Como quiere construir a sus personajes y su universo de forma pausada y sólida, necesita mucho capítulo de aparente relleno entre medias para salir a la luz. Eso puede cansar mucho al espectador casual.
Como quiere transmitir la importancia de cada persona, le da importancia a personajes secundarios que, lo que es a mí, me importan una mierda.
Por otro lado, tiene decisiones de diseño que no comparto. No me gustan nada el diseño de Rubí, de Steven o de Onion.
Por encima de todo, no soporto el diseño de Pearl.
Sé que la gema en su frente intenta mostrar que es la más intelectual de las tres, que su poder viene de su mente. He acabado acostumbrándome a él y me alegra verla en pantalla porque es mi personaje favorito (más que Peridot, eso es mucho). Pero más bien ha sido un síndrome de Estocolmo. Si veo el diseño sin haber hecho el proceso ritual de ver el openning y entrar en el juego, sigue pareciéndome que está medio calva, que la nariz es horrible y que los ojos no pegan.
El diseño de Amathyste y Garnet, sin apasionarme, me parecen muy expresivos y he acabado por apreciarlos por lo que son. Estéticamente, me quedo con la Garnet recién fusionada, la que no controlaba su fusión. Es un diseño más bonito. Pero la Garent actual demuestra mucho con su diseño. Demuestra el autocontrol que quiere expresar.
Finalmente, algunos diseños me parecen preciosos. Rose Quartz y Raimbow Quartz. Lapis Lazuli. Jasper. Malakite.
La paleta es una delicia, llena de colores pastel. Los escenarios tienen el detalle necesario para ser hermosos sin molestar. La calidad de la animación es estupenda. Y la atención al detalle es muy gratificante.
¿Es Steven Universe una serie para todo el mundo? No. Hay quien no soportará los capítulos menos interesantes, quien no entrará por las decisiones de diseño y quien no verá interesante el desarrollo de personajes.
¿Es Steven Universe la mejor serie de animación americana del momento? Tíos, no, que está “Over the Garden Wall”.
¿Es Steven Universe una serie cojonuda? Lo es. Es cojonuda, es magnífica. Sus puntos fuertes son MUY fuertes y cuando me reproduzca, es la serie que les pondré a mis hijos.
That’s why the people of this world believe in Garnet, Amathyste and Pearl. Y el pesao de Steven, qué hostia tiene por Cthulhu…
Sin más que decir, buenas noches y que os dejen dormir.
Ventana de un escritor español en el extranjero, para todo lo que tiene que decir, para todo lo que tiene que escribir.
viernes, 5 de agosto de 2016
sábado, 23 de julio de 2016
Steven Universe, luces y sombras 1/2
Hemos tenido una nueva Steven Bomb, así que voy a aprovechar para hacer una análisis en profundidad de esta serie.
Ya hablé de ella en mi artículo sobre "La Animación de Hoy" (que podréis encontrar en el enlace), pero creo que Steven Universe merece un comentario más detallado. Es una serie que ha creado un fandom enorme en poco tiempo y puedo comprender perfectamente por qué; pero también es una serie que puede echar para atrás a mucha gente, y eso es también comprensible.
Voy a sacar a relucir aspectos que me gustan muy poco de la serie, y a destacar aquellos que me apasionan. Por lo tanto, me arriesgo a que el fandom se tome a mal mi artículo.
Pero bueno, como este blog lo lee muy poquita gente, aprovecho para lanzar mi opinión sin filtros.
El Argumento (Casi Spoiler-Free)
Hace miles de años, una raza alienígena llegó a la Tierra para conquistarla en su plan expansivo por el universo. Esta raza tiene unas características muy distintas a los seres biológicos terrestres.
La base de la serie son las características de esta raza alienígena. Es lo que le da interés, le da fuerza y constituye la parte más interesante y mejor cimentada del trasfondo.
Las invasoras son gemas. Cristales que han obtenido autoconsciencia y, junto a esa autoconsciencia, una serie de poderes. El primer poder que obtienen estas gemas autoconscientes es la manifestación de un cuerpo proyectado que les permite desplazarse e interactuar con el entorno, esto es, una especie de cuerpos físicos. Pero estos cuerpos físicos no son más que la manifestación de la voluntad de la gema, que tiene su verdadera existencia en el centro de sí misma, y por lo tanto tomará la forma que la gema desee/pueda, dependiendo de su fuerza de voluntad y poder.
Por ese motivo, cuando una gema es "destruida", en realidad sólo pierde ese cuerpo físico. Su consciencia se repliega al interior de la gema y en un tiempo (que depende mucho de la gema y de sus conflictos internos) dará lugar a un nuevo cuerpo. En cambio, si la gema en sí, el cristal, es destruido, la consciencia no podrá repararse.
Por otro lado, las gemas de un mismo tipo pueden combinarse en cuerpos más grandes y poderosos, aumentando la potencia que tenían por separado.
Es un concepto complicado de entender, que la serie se toma mucho, pero que mucho tiempo en explicarnos con dosis suficientes de información cada vez, hasta que la imagen completa de este concepto se hace patente de manera orgánica.
Durante su invasión, una de las gemas más poderosas, Rose Quartz, descubre la belleza de la Tierra. Se da cuenta que, de continuar con la invasión, la Tierra se transformará en un planetoide inerte y eficiente, con sus recursos consumidos por y para el Planeta Hogar. Por lo tanto, todo lo que es bello en la Tierra desaparecerá.
Así, comienza una revolución contra Planeta Hogar para evitar la invasión a la Tierra. A las rebeldes se las conoce como "Las Gemas de Cristal". Se produce una guerra. Muchas mueren en ambos bandos y finalmente la invasión es abortada.
Las gemas rebeldes quedan en la Tierra para siempre.
Pasan miles de años. Las gemas viven en un Santuario, antiguas ruinas de los edificios que construyeron durante la invasión, en un pequeño pueblo costero. Allí, Rose Quartz conoce a un muchacho humano: Greg Universe. Un chico con sueños de ser cantante.
Ella se siente fascinada y divertida por todo lo humano en él. Él se queda prendado de ella completamente.
Del amor entre Rose Quartz y Greg Universe nace un hijo. El primer híbrido gema-humano: Steven. En el proceso, Rose debe desaparecer, pues es transmitiendo su esencia a su hijo que puede cumplir esa necesidad de dar lugar a algo producto del amor que sienten el uno por el otro.
El pequeño Steven hereda, pues, los poderes de su madre (nace con la gema de su madre en su ombligo), pero su parte humana no le permite usarlos con todo el potencial que pudiera.
Para enseñarle a usar sus poderes y guiarlo en su conflicto personal entre la esencia humana y la esencia gema, Steven contará con las últimas gemas que sobrevivieron de la rebelión: Garnet, Amathyste y Pearl.
Personajes, sus historias y el trasfondo
Si nunca has visto Steven Universe y confías en mi criterio, debería darte una lista de capítulos que ver y capítulos que no necesitas ver para entrar a conocer la serie.
Los fans se tirarán de los pelos, pero el porqué de esta distinción vendrá explicada en el cuerpo del artículo.
Si te produce curiosidad y quieres leer mi artículo antes de ver la serie para tomar una decisión, te aviso que está lleno de spoilers porque de hecho el análisis de la serie se realiza a través de los episodios de la última Steven Bomb (formato que ha decidido Cartoon Network para esta serie, de liberar los capítulos de golpe cada poco tiempo). Además, el análisis en sí tiene en cuenta que conoces el trasfondo y los personajes.
Por ello, voy a usar esta primera parte para resumir la trama de los capítulos anteriores. De esa forma, si te da pereza empezar a ver la serie y quieres leer el artículo, puedes ponerte en contexto.
Evidentemente, esto va en contra de llegar a la serie virgen.
Y aún así, voy a establecer un nivel de spoiler+. Todo es spoiler, es la historia de la serie. Pero lo que es spoiler+ son revelaciones especialmente chocantes para la audiencia.
Si ya ves la serie, puedes saltarte esta parte y esperar a que salga el segundo artículo.
O leerla para corregir cualquier error que cometa.
Amathyste
Es el personaje más sencillo y humorístico de la serie. Es una gema de pequeña talla, piel morada y cabello blanco.
Su destino, por el tipo de gema que es, es ser una gema guerrera de gran talla y poder. Pero posiblemente se desarrolló antes de tiempo y eso no le permitió desarrollar su talla. La ausencia de condicionamiento le hizo desarrollar un carácter relajado y curioso. Con la seguridad de una gema con gran poder, sin ninguna responsabilidad, prueba todo, lo intenta todo y todo le hace gracia.
Y a pesar de todo, se siente siempre a la sombra de sus dos "hermanas mayores". Garnet es más poderosa y serie, y Pearl es la responsabilidad personalizada, actuando siempre como mecanismo de control para Amathyste. Eso, en algunos momentos, le hacen rebelarse como método de reafirmación de su propia existencia.
Garnet
Líder natural del grupo, su actitud seria irradia confianza. Sabe siempre lo que hay que hacer. No sugiere, no ordena, dice lo que va a hacer el grupo y nadie le discute. Es alta, con caderas poderosas y pelo afro.
Porque sí.
SPOILER+
Al principio de la segunda temporada hacemos el gran descubrimiento sobre Garnet, y desde que se abre, su actitud deja de ser tan seria siempre y empieza a mostrar una alegría por la vida que se manifiesta sólo cuando la situación lo merece.
Garnet es en realidad una fusión. La primera fusión mixta, además, como descubriremos ya en la tercera temporada.
Así que aprovecho su historia para hablar de las fusiones.
Como he dicho antes, las gemas del mismo tipo pueden fusionarse y formar una gema más grande con un aumento de poder de estas gemas. En Planeta Hogar, las gemas que hacían esto con más frecuencia eran los Rubíes: gemas guerreras de pequeña talla, rojas, que se entrenan para ser sencillas. Enemigo: destruir. Si el enemigo es difícil de vencer, nos fusionamos. Dos, tres, cuatro, siete. Cuantas (porque son femeninas, como todas las gemas) más Rubíes, más grande y fuerte es la fusión. Como son sencillas, sus personalidades no se entorpecen en la fusión. Sigue habiendo un enemigo, sigue siendo necesario destruir.
Durante la guerra de Rose Quartz, una de las armas del ejército de Planeta Hogar era Zafiro. Una gema delicada, pequeña, con tendencia a reflexionar y a no precipitarse que poseía el poder de la precognición. Este Zafiro previó su propia "muerte" (de su cuerpo proyectado) como parte de los hechos que abortarían la rebelión para siempre, y aceptó ese destino porque era su deber.
Pero Zafiro no podía preveer que una de las Rubíes destinadas a protegerla desarrollara un deseo de protección más fuerte de lo que el deber obliga. Justo cuando iba a ser destruida, la Rubí se abalanza a la desesperada rompiendo la línea de la predicción. Se chocan, giran una junto a la otra, se miran y ocurre el milagro.
Por primera vez, dos gemas de distinto tipo se fusionaron.
Dieron lugar a Garnet por primera vez.
Aquello es un escándalo. La sociedad de las gemas, profundamente conservadora, contempla aquella fusión entre gemas de distinto tipo y clase social (una Zafiro es un rango muchísimo mayor que una Rubí) con el mismo asco y odio que un inglés del siglo XIX o un americano votante de Donald Trump vería un matrimonio (mal llamado) mixto. Y por si fuera poco, aquello rompe la predicción y Rose Quartz huye. La guerra no termina.
Deciden que Zafiro y Rubí deben ser destruidas por completo: destruir sus gemas, destruir sus consciencias. Y Zafiro acepta ese destino para ella, pero no para Rubí, así que huyen juntas y aprenden qué significa esa fusión.
Rose Quartz las encuentra, y entonces ven que Rose acepta aquello, lo ve no sólo como algo no censurable, sino como algo precioso. Garnet se convierte entonces en una Gema de Cristal contra el Planeta Hogar.
Y ¿qué significa esa fusión? La fusión es "más que la suma de sus partes", que se suele decir. Quizás la forma más correcta de describirlo es en palabras de la propia Garnet en la que es mi canción favorita de la serie:
"But I am even more than the two of them.
Everything they care about is what I am.
I am their fury. I am their patience.
I am a conversation.
I am made of love"
(Canción "I am stronger than you")
Garnet tiene la energía de Rubí atemperada por la capacidad de previsión de Zafiro. Es fuego y hielo en un mismo cuerpo. Por eso siempre estaba seria: no era enfado, no era desagrado. Era la paz de quien está en el equilibrio perfecto de todas sus partes.
Sabe que en Planeta Hogar no podría seguir siendo una. Es un pecado, es una transgresión, es un tabú que produce asco e incomodidad.
Pero en la Tierra es libre de ser quien es de verdad, vivir su amor y su forma de ser. Y no va a permitir que eso se pierda.
FIN DEL SPOILER+
Pearl
Pearl es seria, rígida, siempre preocupada. En términos de poder puro, es la más débil del grupo, pero como el junco tierno que se dobla ante el viento en lugar de romperse, esa debilidad es a su vez su fuerza.
Esto lo ves en su diseño, grácil y delgado, vestida con ropa de ballet, que es su baile.
Es la gema que más trata a Steven como madre, la que más se preocupa por él. También es la que más añora a Rose.
SPOILER+
Las Perlas, en el Planeta Hogar, son gemas asistentes. Tienen una mente organizativa, son eficientes y tienen una fidelidad absoluta por sus amas. Su status es de esclava decorativa de una gema de un nivel mayor.
Pearl posiblemente (no está confirmado) era la asistente de Rose. Si no había quedado ya claro, Rose no es el tipo de gema que acepta el clasismo y la rigidez conservadora de Planeta Hogar. No.
Bajo el cuidado de Rose, Pearl desarrolla un potencial enorme. Deja de ser una asistente pasiva y se convierte en "La terrorífica Perla de Rose". Aprende esgrima, se lanza a la batalla con un arrojo suicida y se enfrenta a gemas que deberían ser más poderosas y fuertes que ella, y las vence.
Pearl está enamorada de Rose. Cada vez que habla de ella, cada vez que la recuerda, su corazón se parte ante la pérdida.
Adora a Steven, porque lo ha criado, porque es maternal de naturaleza, por la propia forma de ser de Steven. Y porque es todo lo que queda de Rose.
Es la gema que debe recorrer más camino durante la serie. Debe aceptar que Rose se fue, debe aceptar que ella escogió a Greg, debe aceptar que es fuerte por sí misma sin necesitar a Rose detrás.
Es insegura, pero saca fuerza de esa inseguridad. Es mi personaje favorito, porque es la más débil y por ello mismo la más fuerte.
FIN DEL SPOILER+
Steven
Os voy a hacer una confesión. No soporto a Steven.
Es un problema cuando ves una serie eso de no soportar al protagonista.
Aunque matizo, no lo soportaba al principio. Empieza a caerme mejor.
No por un síndrome de Estocolmo, que sería posible. Sino porque el personaje ha evolucionado.
Ha pasado de ser un niño con demasiadas buenas intenciones y demasiado feliz y con demasiadas ganas de que todo salga bien y todos sean amigos a lo mismo pero con algo de inteligencia. Más inteligencia que una patata, al menos.
En eso mejora con respecto a la primera temporada.
Ha ganado algunas oscuridades. Inseguridades propias de su edad, conflictos personales.
SPOILER+
Y la influencia de su novieta le ha dado mucha más profundidad, aunque sea porque ella es un personaje magnífico y la relación que se establece entre ambos es delicada, preciosa, nada forzada y acorde con su edad.
FIN DEL SPOILER+
Aún así, nunca va a tener mucho interés para mí. Es una bolsa de buenos sentimientos, y arcoiris y unicorinos y narvales. Y eso está muy bien porque es el tono que al serie quiere tener.
Pero para ver arcoiris, unicornios y narvales, prefiero verlos lanzados cuales bombas nucleares contra una recua de monstruos en Star vs the Force of Evil.
Peridot
Es la villana oficial de toda la primera temporada y buena parte de la segunda. Toda su historia es spoiler puro.
SPOILER+
Peridot pasa la primera temporada intentando activar antiguos artilugios de las gemas, de cuando intentaron conquistar la tierra. Sus pesquisas van sobre todo a la Guardería, el lugar donde las gemas son introducidas en tierra (por unos artefactos con forma de virus bacteriófago T, detalle genial), a la espera de que "eclosionen".
Tras varios intentos fallidos de las Gemas de Cristal para atraparla, harta de que sus planes sean frustrados, pide ayuda a Planeta Hogar. El final de la primera temporada es el ataque de una nave espacial de Planeta Hogar comandada por una gema guerrera, Jasper.
Los sucesos que siguen a este ataque llevan a descubrir que Garnet es una fusión y que Steven, al ser medio humano, es inmune a los artilugios contra gemas de Planeta Hogar.
Tras un motín, Peridot consigue activar una cápsula de salvamento y volver a la Tierra.
Jasper se fusionaría con Lapislázuli, poderosa gema que tiene su propia historia, y transformarse en la casi imbatible Malaquita.
Lapis, en un último acto de amor por Steven, decide usar sus poderes para mantener a Jasper y a ella misma fusionadas y encadenadas en el fondo del océano.
Peridot, mientras tanto, intenta activar a la desesperada algún medio de escape de la Tierra, pero las Gemas de Cristal consiguen destruir todos los portales. El pánico se apodera de la gema verde que debe confesar su plan para intentar abortarlo, por su propia supervivencia.
Durante dos temporadas enteras, la serie nos ha ocultado el verdadero plan definitivo de Peridot. Y es horrible.
Aunque bien es cierto que ella sólo sigue órdenes de Planeta Hogar.
Pero sigue siendo horrible.
Durante siglos, se han recogido los pedazos astillados de gemas rotas. Hemos dicho que las gemas, al romperse pierden su consciencia. Pues bien, con las esquirlas de millones de millones de gemas, el Planeta Hogar ha fabricado algo conocido como Cluster. Un amalgama artificial de trozos de gemas obligadas a permanecer juntas contra su voluntad, alojados en el núcleo terrestre.
Cuando el cluster adquiera autoconsciencia, tomará un cuerpo físico monstruoso que destruirá la Tierra de dentro hacia fuera.
El final de ese arco argumental me pareció magistral, pero ya entramos en otro tipo de categoría.
SPOILER++
Steven consigue hablar con las gemas que componen el cluster. Todas tienen el mismo mensaje. Yo. Quiero. Completa. Yo.
Y Steven les da un mensaje nuevo. Nosotras. Ya estamos completas.
Es decir, los trozos de gema eran pedazos de consciencias que se sentían solas y que tenían hambre de compañía, que buscaban de forma egoísta. Eran individualidades que necesitaban absorver algo para sentirse completas.
Pero Steven les descubre la posibilidad de conversar entre sí, de sentirse completas al aceptar al de al lado.
La idea se convierte en una reacción en cadena, y el cluster detiene su transformación, quedando quiescente en una constante comunidad de pedazos que, al conversar, al compartir, podían sentirse un todo.
FIN DEL SPOILER++
Durante la carrera contra el tiempo que es el arco del cluster, Peridot se obliga a trabajar con las Gemas de Cristal, y éstas a trabajar con ella. Y siendo un arco no demasiado original, el villano que se cambia de bando por necesidad, la serie toma un tiempo maravilloso y muy bien aprovechado a ir limando cada aspereza, cada diferencia.
Porque además, Peridot lleva consigo la moral de Planeta Hogar, moral utalitarista y conservadora, clasista y fría, y debe aprender el por qué las Gemas de Cristal no se adscriben a las normas de Planeta Hogar, por qué se rebelan.
Es, sin duda, mi arco favorito, porque vemos realmente bien la evolución de este personaje hasta convertirse, ella también, en una Gema de Cristal.
FIN DEL SPOILER+
Con esto llegamos al final de este primer artículo. En el siguiente, hablaré de aspectos técnicos y luego analizaré cada uno de los capítulos de esta Steven Bomb para usarlos como hilo conductor de mi opinión general de la serie.
Hasta entonces, sed felices, y que os dejen dormir.
Ya hablé de ella en mi artículo sobre "La Animación de Hoy" (que podréis encontrar en el enlace), pero creo que Steven Universe merece un comentario más detallado. Es una serie que ha creado un fandom enorme en poco tiempo y puedo comprender perfectamente por qué; pero también es una serie que puede echar para atrás a mucha gente, y eso es también comprensible.
Voy a sacar a relucir aspectos que me gustan muy poco de la serie, y a destacar aquellos que me apasionan. Por lo tanto, me arriesgo a que el fandom se tome a mal mi artículo.
Pero bueno, como este blog lo lee muy poquita gente, aprovecho para lanzar mi opinión sin filtros.
El Argumento (Casi Spoiler-Free)
Hace miles de años, una raza alienígena llegó a la Tierra para conquistarla en su plan expansivo por el universo. Esta raza tiene unas características muy distintas a los seres biológicos terrestres.
La base de la serie son las características de esta raza alienígena. Es lo que le da interés, le da fuerza y constituye la parte más interesante y mejor cimentada del trasfondo.
Las invasoras son gemas. Cristales que han obtenido autoconsciencia y, junto a esa autoconsciencia, una serie de poderes. El primer poder que obtienen estas gemas autoconscientes es la manifestación de un cuerpo proyectado que les permite desplazarse e interactuar con el entorno, esto es, una especie de cuerpos físicos. Pero estos cuerpos físicos no son más que la manifestación de la voluntad de la gema, que tiene su verdadera existencia en el centro de sí misma, y por lo tanto tomará la forma que la gema desee/pueda, dependiendo de su fuerza de voluntad y poder.
Por ese motivo, cuando una gema es "destruida", en realidad sólo pierde ese cuerpo físico. Su consciencia se repliega al interior de la gema y en un tiempo (que depende mucho de la gema y de sus conflictos internos) dará lugar a un nuevo cuerpo. En cambio, si la gema en sí, el cristal, es destruido, la consciencia no podrá repararse.
Por otro lado, las gemas de un mismo tipo pueden combinarse en cuerpos más grandes y poderosos, aumentando la potencia que tenían por separado.
Es un concepto complicado de entender, que la serie se toma mucho, pero que mucho tiempo en explicarnos con dosis suficientes de información cada vez, hasta que la imagen completa de este concepto se hace patente de manera orgánica.
Durante su invasión, una de las gemas más poderosas, Rose Quartz, descubre la belleza de la Tierra. Se da cuenta que, de continuar con la invasión, la Tierra se transformará en un planetoide inerte y eficiente, con sus recursos consumidos por y para el Planeta Hogar. Por lo tanto, todo lo que es bello en la Tierra desaparecerá.
Así, comienza una revolución contra Planeta Hogar para evitar la invasión a la Tierra. A las rebeldes se las conoce como "Las Gemas de Cristal". Se produce una guerra. Muchas mueren en ambos bandos y finalmente la invasión es abortada.
Las gemas rebeldes quedan en la Tierra para siempre.
Pasan miles de años. Las gemas viven en un Santuario, antiguas ruinas de los edificios que construyeron durante la invasión, en un pequeño pueblo costero. Allí, Rose Quartz conoce a un muchacho humano: Greg Universe. Un chico con sueños de ser cantante.
Ella se siente fascinada y divertida por todo lo humano en él. Él se queda prendado de ella completamente.
Del amor entre Rose Quartz y Greg Universe nace un hijo. El primer híbrido gema-humano: Steven. En el proceso, Rose debe desaparecer, pues es transmitiendo su esencia a su hijo que puede cumplir esa necesidad de dar lugar a algo producto del amor que sienten el uno por el otro.
El pequeño Steven hereda, pues, los poderes de su madre (nace con la gema de su madre en su ombligo), pero su parte humana no le permite usarlos con todo el potencial que pudiera.
Para enseñarle a usar sus poderes y guiarlo en su conflicto personal entre la esencia humana y la esencia gema, Steven contará con las últimas gemas que sobrevivieron de la rebelión: Garnet, Amathyste y Pearl.
Personajes, sus historias y el trasfondo
Si nunca has visto Steven Universe y confías en mi criterio, debería darte una lista de capítulos que ver y capítulos que no necesitas ver para entrar a conocer la serie.
Los fans se tirarán de los pelos, pero el porqué de esta distinción vendrá explicada en el cuerpo del artículo.
Si te produce curiosidad y quieres leer mi artículo antes de ver la serie para tomar una decisión, te aviso que está lleno de spoilers porque de hecho el análisis de la serie se realiza a través de los episodios de la última Steven Bomb (formato que ha decidido Cartoon Network para esta serie, de liberar los capítulos de golpe cada poco tiempo). Además, el análisis en sí tiene en cuenta que conoces el trasfondo y los personajes.
Por ello, voy a usar esta primera parte para resumir la trama de los capítulos anteriores. De esa forma, si te da pereza empezar a ver la serie y quieres leer el artículo, puedes ponerte en contexto.
Evidentemente, esto va en contra de llegar a la serie virgen.
Y aún así, voy a establecer un nivel de spoiler+. Todo es spoiler, es la historia de la serie. Pero lo que es spoiler+ son revelaciones especialmente chocantes para la audiencia.
Si ya ves la serie, puedes saltarte esta parte y esperar a que salga el segundo artículo.
O leerla para corregir cualquier error que cometa.
Amathyste
Es el personaje más sencillo y humorístico de la serie. Es una gema de pequeña talla, piel morada y cabello blanco.
Su destino, por el tipo de gema que es, es ser una gema guerrera de gran talla y poder. Pero posiblemente se desarrolló antes de tiempo y eso no le permitió desarrollar su talla. La ausencia de condicionamiento le hizo desarrollar un carácter relajado y curioso. Con la seguridad de una gema con gran poder, sin ninguna responsabilidad, prueba todo, lo intenta todo y todo le hace gracia.
Y a pesar de todo, se siente siempre a la sombra de sus dos "hermanas mayores". Garnet es más poderosa y serie, y Pearl es la responsabilidad personalizada, actuando siempre como mecanismo de control para Amathyste. Eso, en algunos momentos, le hacen rebelarse como método de reafirmación de su propia existencia.
Garnet
Líder natural del grupo, su actitud seria irradia confianza. Sabe siempre lo que hay que hacer. No sugiere, no ordena, dice lo que va a hacer el grupo y nadie le discute. Es alta, con caderas poderosas y pelo afro.
Porque sí.
SPOILER+
Al principio de la segunda temporada hacemos el gran descubrimiento sobre Garnet, y desde que se abre, su actitud deja de ser tan seria siempre y empieza a mostrar una alegría por la vida que se manifiesta sólo cuando la situación lo merece.
Garnet es en realidad una fusión. La primera fusión mixta, además, como descubriremos ya en la tercera temporada.
Así que aprovecho su historia para hablar de las fusiones.
Como he dicho antes, las gemas del mismo tipo pueden fusionarse y formar una gema más grande con un aumento de poder de estas gemas. En Planeta Hogar, las gemas que hacían esto con más frecuencia eran los Rubíes: gemas guerreras de pequeña talla, rojas, que se entrenan para ser sencillas. Enemigo: destruir. Si el enemigo es difícil de vencer, nos fusionamos. Dos, tres, cuatro, siete. Cuantas (porque son femeninas, como todas las gemas) más Rubíes, más grande y fuerte es la fusión. Como son sencillas, sus personalidades no se entorpecen en la fusión. Sigue habiendo un enemigo, sigue siendo necesario destruir.
Durante la guerra de Rose Quartz, una de las armas del ejército de Planeta Hogar era Zafiro. Una gema delicada, pequeña, con tendencia a reflexionar y a no precipitarse que poseía el poder de la precognición. Este Zafiro previó su propia "muerte" (de su cuerpo proyectado) como parte de los hechos que abortarían la rebelión para siempre, y aceptó ese destino porque era su deber.
Pero Zafiro no podía preveer que una de las Rubíes destinadas a protegerla desarrollara un deseo de protección más fuerte de lo que el deber obliga. Justo cuando iba a ser destruida, la Rubí se abalanza a la desesperada rompiendo la línea de la predicción. Se chocan, giran una junto a la otra, se miran y ocurre el milagro.
Por primera vez, dos gemas de distinto tipo se fusionaron.
Dieron lugar a Garnet por primera vez.
Aquello es un escándalo. La sociedad de las gemas, profundamente conservadora, contempla aquella fusión entre gemas de distinto tipo y clase social (una Zafiro es un rango muchísimo mayor que una Rubí) con el mismo asco y odio que un inglés del siglo XIX o un americano votante de Donald Trump vería un matrimonio (mal llamado) mixto. Y por si fuera poco, aquello rompe la predicción y Rose Quartz huye. La guerra no termina.
Deciden que Zafiro y Rubí deben ser destruidas por completo: destruir sus gemas, destruir sus consciencias. Y Zafiro acepta ese destino para ella, pero no para Rubí, así que huyen juntas y aprenden qué significa esa fusión.
Rose Quartz las encuentra, y entonces ven que Rose acepta aquello, lo ve no sólo como algo no censurable, sino como algo precioso. Garnet se convierte entonces en una Gema de Cristal contra el Planeta Hogar.
Y ¿qué significa esa fusión? La fusión es "más que la suma de sus partes", que se suele decir. Quizás la forma más correcta de describirlo es en palabras de la propia Garnet en la que es mi canción favorita de la serie:
"But I am even more than the two of them.
Everything they care about is what I am.
I am their fury. I am their patience.
I am a conversation.
I am made of love"
(Canción "I am stronger than you")
Garnet tiene la energía de Rubí atemperada por la capacidad de previsión de Zafiro. Es fuego y hielo en un mismo cuerpo. Por eso siempre estaba seria: no era enfado, no era desagrado. Era la paz de quien está en el equilibrio perfecto de todas sus partes.
Sabe que en Planeta Hogar no podría seguir siendo una. Es un pecado, es una transgresión, es un tabú que produce asco e incomodidad.
Pero en la Tierra es libre de ser quien es de verdad, vivir su amor y su forma de ser. Y no va a permitir que eso se pierda.
FIN DEL SPOILER+
Pearl
Pearl es seria, rígida, siempre preocupada. En términos de poder puro, es la más débil del grupo, pero como el junco tierno que se dobla ante el viento en lugar de romperse, esa debilidad es a su vez su fuerza.
Esto lo ves en su diseño, grácil y delgado, vestida con ropa de ballet, que es su baile.
Es la gema que más trata a Steven como madre, la que más se preocupa por él. También es la que más añora a Rose.
SPOILER+
Las Perlas, en el Planeta Hogar, son gemas asistentes. Tienen una mente organizativa, son eficientes y tienen una fidelidad absoluta por sus amas. Su status es de esclava decorativa de una gema de un nivel mayor.
Pearl posiblemente (no está confirmado) era la asistente de Rose. Si no había quedado ya claro, Rose no es el tipo de gema que acepta el clasismo y la rigidez conservadora de Planeta Hogar. No.
Bajo el cuidado de Rose, Pearl desarrolla un potencial enorme. Deja de ser una asistente pasiva y se convierte en "La terrorífica Perla de Rose". Aprende esgrima, se lanza a la batalla con un arrojo suicida y se enfrenta a gemas que deberían ser más poderosas y fuertes que ella, y las vence.
Pearl está enamorada de Rose. Cada vez que habla de ella, cada vez que la recuerda, su corazón se parte ante la pérdida.
Adora a Steven, porque lo ha criado, porque es maternal de naturaleza, por la propia forma de ser de Steven. Y porque es todo lo que queda de Rose.
Es la gema que debe recorrer más camino durante la serie. Debe aceptar que Rose se fue, debe aceptar que ella escogió a Greg, debe aceptar que es fuerte por sí misma sin necesitar a Rose detrás.
Es insegura, pero saca fuerza de esa inseguridad. Es mi personaje favorito, porque es la más débil y por ello mismo la más fuerte.
FIN DEL SPOILER+
Steven
Os voy a hacer una confesión. No soporto a Steven.
Es un problema cuando ves una serie eso de no soportar al protagonista.
Aunque matizo, no lo soportaba al principio. Empieza a caerme mejor.
No por un síndrome de Estocolmo, que sería posible. Sino porque el personaje ha evolucionado.
Ha pasado de ser un niño con demasiadas buenas intenciones y demasiado feliz y con demasiadas ganas de que todo salga bien y todos sean amigos a lo mismo pero con algo de inteligencia. Más inteligencia que una patata, al menos.
En eso mejora con respecto a la primera temporada.
Ha ganado algunas oscuridades. Inseguridades propias de su edad, conflictos personales.
SPOILER+
Y la influencia de su novieta le ha dado mucha más profundidad, aunque sea porque ella es un personaje magnífico y la relación que se establece entre ambos es delicada, preciosa, nada forzada y acorde con su edad.
FIN DEL SPOILER+
Aún así, nunca va a tener mucho interés para mí. Es una bolsa de buenos sentimientos, y arcoiris y unicorinos y narvales. Y eso está muy bien porque es el tono que al serie quiere tener.
Pero para ver arcoiris, unicornios y narvales, prefiero verlos lanzados cuales bombas nucleares contra una recua de monstruos en Star vs the Force of Evil.
Peridot
Es la villana oficial de toda la primera temporada y buena parte de la segunda. Toda su historia es spoiler puro.
SPOILER+
Peridot pasa la primera temporada intentando activar antiguos artilugios de las gemas, de cuando intentaron conquistar la tierra. Sus pesquisas van sobre todo a la Guardería, el lugar donde las gemas son introducidas en tierra (por unos artefactos con forma de virus bacteriófago T, detalle genial), a la espera de que "eclosionen".
Tras varios intentos fallidos de las Gemas de Cristal para atraparla, harta de que sus planes sean frustrados, pide ayuda a Planeta Hogar. El final de la primera temporada es el ataque de una nave espacial de Planeta Hogar comandada por una gema guerrera, Jasper.
Los sucesos que siguen a este ataque llevan a descubrir que Garnet es una fusión y que Steven, al ser medio humano, es inmune a los artilugios contra gemas de Planeta Hogar.
Tras un motín, Peridot consigue activar una cápsula de salvamento y volver a la Tierra.
Jasper se fusionaría con Lapislázuli, poderosa gema que tiene su propia historia, y transformarse en la casi imbatible Malaquita.
Lapis, en un último acto de amor por Steven, decide usar sus poderes para mantener a Jasper y a ella misma fusionadas y encadenadas en el fondo del océano.
Peridot, mientras tanto, intenta activar a la desesperada algún medio de escape de la Tierra, pero las Gemas de Cristal consiguen destruir todos los portales. El pánico se apodera de la gema verde que debe confesar su plan para intentar abortarlo, por su propia supervivencia.
Durante dos temporadas enteras, la serie nos ha ocultado el verdadero plan definitivo de Peridot. Y es horrible.
Aunque bien es cierto que ella sólo sigue órdenes de Planeta Hogar.
Pero sigue siendo horrible.
Durante siglos, se han recogido los pedazos astillados de gemas rotas. Hemos dicho que las gemas, al romperse pierden su consciencia. Pues bien, con las esquirlas de millones de millones de gemas, el Planeta Hogar ha fabricado algo conocido como Cluster. Un amalgama artificial de trozos de gemas obligadas a permanecer juntas contra su voluntad, alojados en el núcleo terrestre.
Cuando el cluster adquiera autoconsciencia, tomará un cuerpo físico monstruoso que destruirá la Tierra de dentro hacia fuera.
El final de ese arco argumental me pareció magistral, pero ya entramos en otro tipo de categoría.
SPOILER++
Steven consigue hablar con las gemas que componen el cluster. Todas tienen el mismo mensaje. Yo. Quiero. Completa. Yo.
Y Steven les da un mensaje nuevo. Nosotras. Ya estamos completas.
Es decir, los trozos de gema eran pedazos de consciencias que se sentían solas y que tenían hambre de compañía, que buscaban de forma egoísta. Eran individualidades que necesitaban absorver algo para sentirse completas.
Pero Steven les descubre la posibilidad de conversar entre sí, de sentirse completas al aceptar al de al lado.
La idea se convierte en una reacción en cadena, y el cluster detiene su transformación, quedando quiescente en una constante comunidad de pedazos que, al conversar, al compartir, podían sentirse un todo.
FIN DEL SPOILER++
Durante la carrera contra el tiempo que es el arco del cluster, Peridot se obliga a trabajar con las Gemas de Cristal, y éstas a trabajar con ella. Y siendo un arco no demasiado original, el villano que se cambia de bando por necesidad, la serie toma un tiempo maravilloso y muy bien aprovechado a ir limando cada aspereza, cada diferencia.
Porque además, Peridot lleva consigo la moral de Planeta Hogar, moral utalitarista y conservadora, clasista y fría, y debe aprender el por qué las Gemas de Cristal no se adscriben a las normas de Planeta Hogar, por qué se rebelan.
Es, sin duda, mi arco favorito, porque vemos realmente bien la evolución de este personaje hasta convertirse, ella también, en una Gema de Cristal.
FIN DEL SPOILER+
Con esto llegamos al final de este primer artículo. En el siguiente, hablaré de aspectos técnicos y luego analizaré cada uno de los capítulos de esta Steven Bomb para usarlos como hilo conductor de mi opinión general de la serie.
Hasta entonces, sed felices, y que os dejen dormir.
viernes, 15 de julio de 2016
Juego de Tronos y Juego de Tornos
Una vez terminada la sexta temporada de Game of Thrones me gustaría comentaros mis impresiones sobre ella.
Pero como me di cuenta de que iban a ser muy cortas para un artículo de un blog y muy largas para un tuit de esos, he preferido escribir un artículo con algo de regalo.
Porque me he levantado espléndido, qué queréis que os diga.
Por cierto, con spoilers como camiones.
Juego de Tronos : La Sexta Temporada
La sexta temporada de Juego de Tronos está muy chula. Te lo pasas pipa viéndola. Vamos, yo he disfrutado como un cochino jabalí.
¿Qué narices es esto?
Esto no es Canción de Hielo y Fuego. Es un universo alternativo lleno de piruletas, gominolas y arcoiris.
Este no es mi Game of Thrones de siempre.
Esto es un fanfiction lleno de fanservice que nos ha dejado a todos (y a mí el primero) con una sonrisa bobalicona y satisfecha.
Justo lo contrario que el resto de la historia.
¿Qué es esto de resolver los misterios que estaban pendientes? (la ascendencia de Jon Nieve, la naturaleza del Gregorstein, la supervivencia del Perro, el origen de los Otros y la implicación de los Hijos del Bosque, etc, etc, etc).
¿Qué es esto de que los protagonistas ganen in extremis?
Arya vence en la Casa del Dios de Muchos Rostros con las habilidades aprendidas en esta temporada. Claro, porque llevar cinco temporadas dando vueltas no le ha enseñado nada. Daenerys se fimpla a los Khales sin despeinarse el pelucón, con el mismo puñetero truco que ya usó en la Casa de los Eternos pero en grande, para que luego digan del Imperio y su Starkiller.
Y no me hagáis hablar del Meñique Ex Machina para salvar al inútil de Jon Snow.
Si algo nos había enseñado Juego de Tronos es que los errores se pagan caros. Caros que lo filpas. Que el más despiadado e inteligente gana y el que comete una estupidez pierde.
Pues míralo el perrillo apaleao, dándolo todo como Rey en el Norte sin haber tomado una puñetera buena decisión en toda la temporada.
Por menos que eso, a su padre (¿podemos decir ya tío?) le rebanan la cabeza y a su hermanastro (primo) le transforman en un puercoespín de flechas.
Por no hablar de la resurrección anticlimática de Jon. Si vimos a Thoros Borracho de Myr resucitar a Beric Dondarreon como quien se ata los cordones, yo hubiera esperado algo más para la resurrección de Jon.
Condiciones particulares.
Profecías mal interpretadas cumplidas al fin.
Consecuencias.
Maldita sea, consecuencias.
Que la única consecuencia ha sido cambiarle el corte de pelo.
"Por cada resurreccón, estilismo gratis; y a la décima resurrección, un cupón de descuento para manicura francesa".
Vamos, que ha sido una temporada que me ha dejado muy mal cuerpo.
Porque la he disfrutado. Oh, sí. La he disfrutado mucho. He disfrutado cómo Jon deja a Ramsey hecho unos zorros y luego Sansa le da de comer a los perros. He disfrutado cómo se han librado de Rickon (ah, que eso era un momento trágico. Ya, vale, ok). He disfrutado el septo de Baelor yéndose a reunir con los Siete Cielos mediante cohete de combustión a fuego valyrio. He disfrutado a las Serpientes de Arena dando un golpe de estado. Y he disfrutado a Danny cabalgando Drogon dando un espectáculo de fuegos artificiales para los Amos de Yunkai y Astapor.
Me ha flipado.
Pero no me ha nutrido. No me ha dado mis dosis de conflictos morales, de consecuencias, de trasfondo. Ha sido demasiado genial todo como para ser Juego de Tronos.
Ha sido una hamburguesa, una hamburguesa muy bien cocinada, con queso chorreando de cada costado y salsa barbacoa casera y carne de la mejor calidad asada y con pan tostado y humeante.
Pero una hamburguesa. Y Juego de Tronos para mí siempre ha sido un plato con un regusto amargo. Que apreciaba por ese regusto amargo. Por darme lo inesperado, lo que podía disgustarme pero en su contexto no lo hacía.
Por eso estoy súper contento. Porque así cuando salga (al fin) el sexto libro y mis nietos me lo lean en mi lecho de muerte, ciego y anciano pero aún lúcido, podré disfrutarlo. No se parecerá en nada a la serie.
Tendré dos disfrutes de dos formas distintas. Lo que es genial.
Juego de Tornos
Pero si eso os ha dejado un poco hambrientos de más, si la espera hasta la siguiente temporada se os hace insoportable (y más sabiendo que se va a alargar), os traigo algo para consolaros.
Hace mucho que la broma "Juego de Tornos" corre entre los fans. Es demasiado evidente.
Pues existe.
No se llama así, vale. Pero es una serie de intriga medieval alrededor de la alfarería. Así que para mí sí que se llama "Juego de Tornos".
Su nombre es "La Diosa del Fuego" y ha sido mi introducción a un mundo indigno y sin honor, a un lugar donde la mente humana no tiene permiso de entrar y al fin definitivo del (poco) prestigio que podía quedarme como espectador y como persona.
Las telenovelas coreanas.
Porque ya que estamos con telenovelas (algún día os daré mi explicación histórica de por qué Game of Thrones es una telenovela), mejor hacerlo a lo coreano.
No voy a hablar mucho de telenovelas coreanas. Necesito ahondar más en profundidad en ese obscuro sub-mundo para poder dar mi opinión sobre el tema. Pero en general son obras de extrañísima dirección (momentos en los que se usa una imagen estática con zoom artificial para resaltar pensamientos de personajes, flashbacks con efectos visuales aberrantes y de una presencia casi angustiosa) con unos personajes que dejan el teatro Kabuki al nivel de una performance minimalista y unos argumentos que... que son una mierda absoluta... pero que atrapan en una red de la que no puedes escapar.
Vista una, tu alma está irremediablemente perdida y la presencia de un fragmento de telenovela coreana en tu televisor te hará volver al vicio.
Para siempre.
El cómo he podido acceder a tan extraña pasión es sencillo: aquí donde vivo ahora hay una cadena de televisión especializada en anime del malo (las peores temporadas de Yu-gi-Oh, los peores momentos de Monster X Hunter y una especie de fusión entre Naruto y Cardcaptor Sakura que sigo sin entender por qué existe) que, como parte de su programación, tiene espacios estrella dedicados a las telenovelas coreanas.
La cadena se llama GongMax y las emite en versión original subtitulada en francés.
Porque es una cadena francófona y tal.
Eso nos lleva a la terrible noche de imnsomino involuntario (no recuerdo si era una artículo, un trabajo para la tesis o algo así que tenía que acabar) que me llevó a encontrarme con Juego de Tornos (o La Diosa del Fuego, si queréis).
Os aviso, sólo he visto el piloto. Un día, si tengo el valor y no me flaquean las fuerzas, la veré entera. Pero mi alma no está aún preparada para ello.
La Diosa del Fuego tiene lugar en una Corea medieval o pre-medieval (no es que esté muy ducho en la historia de Corea, la verdad).
Durante el piloto, la serie nos narra la desventura de un joven que pretende ser un gran alfarero. Ha sido aprendiz del alfarero más grande y reconocido del reino, pero diferencias personales los han separado y el joven se ha establecido por su cuenta, con la ayuda de la antigua ayudante del alfarero más grande y reconocido del reino.
A partir de ahora, para poder hablar más rápido, serán llamados Alfarerito, Alfarerón y Ayudanta.
No me pidáis sus nombres en coreano.
Ayudanta resulta tener un conocimiento una habilidad con la alfarería que superaría al mismísimo Alfarerón, pero vive a la sombra de él porque en la Corea medieval/pre-medieval las mujeres tenían prohibido ser alfareras.
Sabiendo que Alfarerito es más progre y comprensivo, le ayuda para intentar, con el tiempo, alcanzar su sueño de ser la primera alfarera de Corea. Además, Alfarerito y Ayudanta tienen un amor platónico alfareril que entra en conflicto con los deseos de Alfarerón, al que también le mola Ayudanta.
Todo esto va a catalizarse en el Gran Concurso Aleatoriamente Organizado por el emperador para ver quién se convertirá en el Alfarero Real.
Ambos contendientes se dedican a la alfarería a su rollo. Alfarerón decide hacer una obra intrincada, compleja, demostrando técnica y amor por el detalle. Alfarerito, por su lado, decide realizar una obra que en su sencillez deje relucir el gusto por las cosas importantes de la vida, el origen de todo y movidas Paulocoéhlicas varias.
Ante el emperador, evidentemente, la obra de Alfarerón llama la atención desde el primer instante. Es una obra rica en matices, en detalles, lo que uno podía esperar de Alfarerón si ha seguido toda su trayectoria, vamos.
En cambio, la emperatriz deja remarcar que la obra de Alfarerito tiene ese gusto por la sencillez y esa calidez que le falta a la de Alfarerón.
Ante semejante duda, Malamalísima (que, por lo que pude ver en su día, es mala por serlo, por que lo decidió así en la adolescencia y fue a la Universidad del Mal y todo) le dice al emperador que la única forma de saber cuál es la obra mejor es tomarse un té, que para eso son tazas y que será muy bonita pero lo que cuenta es el té.
Por reglas protocolarias "x", es la emperatriz la que empieza a probar, y lo hace con la obra de Alfarerito.
Horror, la emperatriz cae terriblemente enferma en cuanto sus labios se posan en la taza. Alfarerito es considerado inmediatamente culpable de intento de asesinato con veneno alfareril.
Descubriremos gracias a un flashback que no fue veneno, sino que la emperatriz es alérgica a los melocotones y parte del secreto de la blancura de las tazas de Alfarerito es el consejo de Ayudanta de usar algo de melocotón en la fórmula. Pero da igual, Alfarerito es considerado un asesino y muy mala gente y Alfarerón recibe el puesto de Alfarero Real, que al parecer concede también potestad sobre quién está en la cárcel, los impuestos y las normas de utilización de twitter.
Ayudanta, desesperada por liberar a Alfarerito de la cárcel, va a visitar a Alfarerón, que le chantajea pidiéndole favores sexuales. Ella, a regañadientes, se deja hacer por el feo y viejo de Alfarerón con tal de salvar de la cárcel a su Alfarerito.
Pero Alfarerón estaba mintiendo muy mucho y donde dije digo digo Diego.
Pasa el tiempo y (no me acuerdo cómo) Alfarerito escapa de la cárcel en una noche de tormenta salvaje. Huye con Ayudanta, pero un rayo cae y hiere de gravedad a Ayudanta. En ese instante, ella le confiesa que está embarazada de Alfarerón, pare y deja que Alfarerito cuida a la niña como si fuera suya antes de morirse.
Pasa el tiempo e Hijadeayudanta se ha criado aprendiendo la alfarería de Alfarerito, pues está destinada a cumplir el sueño de su madre (no vaya a tener la niña sueños propios y tal): convertirse en la primera alfarera de Corea.
En sus correrías por el bosque, se encuentra con un mozo un tanto borde que le cae mal de primeras.... sin saber que es el hijo del emperador.
Pero, oh el azar oh la ironía, acaban juntos atrapados en un hoyo en mitad del bosque...
Y ahí termina el PILOTO.
Es sólo el primer capítulo.
Porque una característica de las telenovelas coreanas es que ocurren MUCHAS cosas. No muchas, MUCHÍSIMAS. En un sólo capítulo hemos tenido competiciones de alfarería, regicidios, embarazos y partos, muertes, profecías y worldbuilding.
Justo lo contrario que una serie occidental, que marean la perdiz para que no pase nada.
Es una de las razones por las que son adictivas.
Pero no la única.
Conclusiones
He disfrutado mucho la sexta de JdT, y la he disfrutado entre otras cosas por lo mismo que le critico: porque nos ha dado un poco lo que le habíamos pedido a tito Martin desde hace dos novelas.
Porque una función básica de una serie de televisión es el entretenimiento.
Porque una función básica de una serie de televisión es el entretenimiento.
Por eso os he traído Juego de Tornos/La Diosa del Fuego. Para expresar esa idea. Que el entretenimiento no tiene por qué ser siempre malrollista y dejar mal cuerpo. Que no tiene que ser un entretenimiento superior y elevado.
Eso no nos entretiene más (o menos). Nos hace falta un poco de todo.
Y para dejar caer la idea de que Canción de Hielo y Fuego es una telenovela. Tanto o, si me apuráis, más que las telenovelas coreanas.
Pero eso será en otra ocasión. Está a punto de empezar Mujer Policía, otra telenovela coreana en la que desarticulan una trama de trata de blancas mientras persiguen a un asesino en serie mientras resuelven la situación familiar de un secundario y cómo se puede relacionar con la protagonista (o no, porque ahí había una base cojonuda para una trama secundaria pero parece que los guionistas coreanos se pasan las costumbres por el forro de los mismos, benditos sean).
Que os dejen dormir. Y si no, que os dejen ver telenovelas coreanas...
jueves, 14 de julio de 2016
La Muerte y la Empatía
Hace ya mucho tiempo que colgué una artículo en el que hablaba largo y tendido sobre el maltrato animal y las implicaciones morales de nuestra relación con los animales.
Quien quiera leerlo, aquí tiene el enlace.
Con este artículo quiero profundizar aún más en este tema, evidentemente a raíz de un suceso conocido reciente.
El toreo
Si habéis leído el artículo de Maltrato Animal, habréis comprendido que yo no estoy a favor del toreo. De hecho estoy en contra del toreo como base y estaría de acuerdo con el fin de esta práctica.
Pero ante esta verdad, quiero dejar ver matices que son fundamentales.
El que esté en contra del toreo, pues considero que la tortura de un animal con fines lúdicos está fuera de toda lógica, y el que no me produzca ninguna atracción ni como espectáculo, ni como forma de vida, ni como entretenimiento, no entra en conflicto con el hecho de que comprendo y respeto a aquellos a los que sí le gusta.
Puede parecer incoherente que comprenda a aquellos a favor de una práctica con la que estoy en contra. Pero es que la base de una discusión es sentarse uno frente al otro, intentar comprender al otro y, una vez comprendes los motivos del otro, empezar a hablar. Y no antes.
¿Qué es lo que comprendo de los amantes del toreo?
Comprendo su apreciación de una estética y de un ritual, de una danza entre el animal y la persona. Una danza macabra que terminará en la muerte de uno de los dos (al menos), en la que dos fuerzas desiguales se miden.
El toro cuenta con la fuerza y está armado con sus cuernos, sus pezuñas y su velocidad. El hombre lo compensa con el ataque en grupo, con la desorientación y con la técnica.
En este punto creo necesario recordar que yo no lo aprecio y me parece una tortura con fines lúdicos.
Pero ese razonamiento no invalida que ese combate se realiza en las condiciones que he nombrado. Condiciones que parecen imitar de forma atávica los requisitos para cazar un toro salvaje en una época anterior.
La violencia atávica
La ritualización de un recuerdo atávico tiene poder. Un poder impresionante. Y cada espectador de ese rito se ve imbuido por ese poder, arrastrado por él, conectado por él.
Puedo comprender eso y a la vez estar en contra.
Porque cuando yo veo dos personajes de una película, de una serie, de un libro, intercambiar espadazos de forma salvaje hasta que uno acaba derramando su sangre, siento parte de esa fuerza.
Cuando el personaje que manejo en un videojuego salta sobre el enemigo y clava sus armas en él, o aplasta su cabeza, o usa un lanzallamas para destruir todo lo que le rodea, siento esa fuerza.
La violencia que seguimos teniendo dentro.
Seguimos queriendo ser espectadores del espectáculo de gladiadores.
Pero no es lo mismo. Estás hablando de obras de ficción. No es comparable con el sufrimiento de un ser vivo real.
Precisamente eso nos lleva a una cuestión. Todos, en mayor o menor medida, tenemos ese gusto por la violencia. Ese morbo por la violencia.
No separamos los ojos de la pantalla cuando el personaje X abre la cabeza de Y con sus manos desnudas.
Pero como es ficción está bien.
Es, en cierto modo, hipócrita y a la vez sano.
Porque seguimos bebiendo de esa violencia, seguimos deseando ver esa sangre derramada. Simplemente la revestimos con una pátina de seguridad y confort, un "en realidad todo es ficción" que nos hace perdonarnos a nosotros mismos por estar viéndola.
"En realidad no soy tan malo por haber disfrutado que el personaje X sea devorado vivo por los perros porque sé que es un actor y por lo tanto no soy un psicópata".
Cosa que me parece genial, por cierto. Me siento muy bien de saber que la mayoría de nosotros somos hipócritas que disfrutan una violencia artificial pero serían incapaces de una violencia real.
Incluyéndome.
Gracias a todos por ser tan hipócritas como yo en ese sentido.
Porque yo sí que he visto los resultados reales de la violencia (accidental o intencional). Mi trabajo es reparar esos resultados, disminuir las consecuencias.
Os puedo decir que no queréis que esa violencia sea real.
Pero si entendéis ese gusto por la violencia, si os despojáis de vuestra pátina hipócrita de "como es una serie todo está bien", entenderéis parte de la belleza que pueden ver otros en el toreo.
Sin tener que verla vosotros.
Eso se llama empatizar.
La alternativa
No voy a hablar en este epígrafe de alternativas artificiales al toreo porque me parece que, aunque posibles técnicamente, la sociedad no ha avanzado lo suficiente como para que se produzca esa sustitución de forma natural.
En cambio sí os voy a hacer una pregunta: ¿qué alternativas les daréis a las familias que viven del toreo cuando este se prohíba?
Porque se prohibirá. Estoy seguro. Afortunadamente, tarde o temprano será prohibido. Y lo siento por los fanáticos, de verdad que lo siento, os comprendo bien. Pero sigue siendo torturar a un animal con fines lúdicos y eso debe terminarse.
Pero nadie, nadie, ha propuesto una alternativa a esas familias que viven de eso. Es un cambio en su existencia tan brusco que es casi una condena a muerte para muchos de ellos.
Gente que no es intrínsecamente malvada, hay que darse cuenta de ello. Familias que durante generaciones han criado animales y, atención a esto, los miman y cuidan y tratan con una dedicación y un cariño ejemplares.
(Para que luego sean sacrificados entre dolor, sí, lo sé)
No podemos dejar a esas familias desamparadas. No podemos afectar de una forma tan drástica a la economía de un porcentaje de la población sin darle una alternativa.
Por cierto, que soy de los que están a favor de haber transformado la plaza de toros de Barcelona en un centro comercial.
Pero en contra de la arquitectura interna del mismo, que es fea hasta decir "basta, por favor, confesaré el asesinato de JFK si hace falta pero quitad eso de mi vista".
La muerte
Pero claro, de lo que quería hablar (y de lo que queríais leer) era sobre el torero que murió.
Os podéis imaginar lo que os voy a decir, teniendo en cuenta lo que ya he dicho. Pero vamos allá.
Ninguna muerte es motivo de alegría.
Esa frase es preciosa. Y no es del todo cierta. Desgraciadamente.
Hay circunstancias por las que una persona, a título individual, puede alegrarse de la muerte de un semejante y yo podría comprenderlo y respetarlo.
Pero toda muerte, y esto sí es cierto, es más que una muerte. Es robarle a una persona el futuro, y con él la posibilidad de dejar un mundo mejor al que encontró.
Esa potencialidad existe en cada uno de nosotros. Debería ser nuestro objetivo diario y aunque no lo sea, sigue siendo nuestro único don y a la vez mayor responsabilidad como especie.
El ser capaz de modificar el mundo entero para hacerlo mejor.
Podemos discutir sobre qué mundo es mejor, quién puede tomar esa decisión y qué mundos no queremos dejar atrás. Pero no ahora que estamos con otro tema.
La muerte, inevitable e irreversible, nos quita esa posibilidad. Al bondadoso, de seguir dando bondad; y al malvado, de redención.
Un muchacho ha muerto, y eso de base ya es una tragedia, sin importar su contexto.
¿Y si hubiera sido un terrorista, qué?
Hubiera sido una tragedia. Una tragedia que un muchacho acabase en las redes de una organización de asesinos y malvados, que acabase convencido de que estaba haciendo un mundo mejor a través de esos actos terribles, y una tragedia el que perdiese la oportunidad de arrepentirse e intentar reparar el daño causado.
Pero no era un terrorista.
Sabía a lo que se exponía.
Claro que sí. Como un deportista de riesgo, un alpinista, un bombero o un soldado. Como un niñato haciéndose un selfie desde una azotea o un turista lanzándose a una piscina desde un balcón.
Sin importar la causa, muchas personas se exponen a una situación de riesgo todos los días siendo conscientes del riesgo.
El ser consciente del riesgo y aún así exponerse a él, por una razón u otra (sensación del deber, placer de la adrenalina, deseos de triunfo o presión social) no invalida que sea una tragedia cuando ese riesgo se convierte en una realidad irreversible.
Y era valiente.
Podemos discutir si era un héroe o no. No para mí, porque para mí un héroe debe mostrar su valentía en un acto bondadoso por y para mejorar la vida de sus semejantes.
Pero para los griegos antiguos, un héroe era una persona que se pasa diez años beneficiándose a una semidiosa mientras su mujer soporta estoica el acoso de decenas de pretendientes. El concepto de héroe depende de la sociedad, y dentro de la misma sociedad, de muchos factores.
Yo no lo consideraría un héroe, pero tampoco critico a los que sí.
Y era valiente. Porque a pesar de que el animal estuviera herido, estuviera torturado y, seamos sinceros, las condiciones fueran lo más seguras posibles, sigue siendo una masa de músculo de quinientos quilos con dos cuernos afilados en frente.
Tener valentía no significa saber usarla bien. Yo hubiera preferido que este muchacho hubiera usado su valentía apagando incendios o descendiendo por terraplenes para rescatar heridos de accidentes de tráfico. Mi valoración moral de este muchacho sería mejor, lo consideraría valiente y un héroe.
No fue así. Ahora nunca podrá ser así, porque ha muerto.
Empatía
No voy a decir que siento la muerte de este muchacho. Sería mentira.
Pero simplemente porque no lo conocía, es un desconocido que ha fallecido, como tantos miles cada día. Algunos en circunstancias más trágicas, algunos en circunstancias reprobables, algunos por mero azar.
No puedo sentir cada muerte que ocurre. Es parte de la vida.
No voy a decir que me alegro de la muerte de este muchacho. Sería horrible.
Su actividad era contraria a mi parecer. Sus ideales en ese sentido serían los opuestos a los míos. Puedo apostar sin temor a equivocarme que, de haberle conocido, no nos hubiéramos caído precisamente bien el uno al otro.
Nada de eso es motivo de alegría para mí.
Yo me alegraría de que el toreo fuera prohibido, de que las familias que viven de él encuentren otra actividad para ganarse la vida y las plazas de toros se conviertan en otra cosa (teatros, centros culturales, cines en 3D, mercados). Me alegraría aún sintiéndolo por los fans del toreo.
Pero no de la muerte de un torero.
Simplemente porque una muerte es trágica.
Y si no os es suficiente, por respeto a la gente que lo quería y lo amaba, que lo ha perdido y ya no podrá recuperarlo.
Conclusiones
Todos creemos y queremos tener razón. Yo el primero.
Puede que me equivoque, pero apostaría que tengo razón en esto.
Puede que en el futuro me equivoque y me alegre de la muerte de alguien. Espero que no, porque eso significaría que he cambiado demasiado o que esa persona me ha hecho un mal a mí demasiado grave como para querer hablar de ello.
Por ahora, mi verdad es esta. Ha habido una muerte. Es una tragedia. Empaticemos con la familia, empaticemos con el muchacho.
Luchemos por abolir todo tipo de conducta aberrante, como la tortura de un animal.
Pero no nos alegremos de una muerte, de un fin, de un robo al futuro.
De la pérdida de una oportunidad para siempre.
Que os dejen dormir.
Quien quiera leerlo, aquí tiene el enlace.
Con este artículo quiero profundizar aún más en este tema, evidentemente a raíz de un suceso conocido reciente.
El toreo
Si habéis leído el artículo de Maltrato Animal, habréis comprendido que yo no estoy a favor del toreo. De hecho estoy en contra del toreo como base y estaría de acuerdo con el fin de esta práctica.
Pero ante esta verdad, quiero dejar ver matices que son fundamentales.
El que esté en contra del toreo, pues considero que la tortura de un animal con fines lúdicos está fuera de toda lógica, y el que no me produzca ninguna atracción ni como espectáculo, ni como forma de vida, ni como entretenimiento, no entra en conflicto con el hecho de que comprendo y respeto a aquellos a los que sí le gusta.
Puede parecer incoherente que comprenda a aquellos a favor de una práctica con la que estoy en contra. Pero es que la base de una discusión es sentarse uno frente al otro, intentar comprender al otro y, una vez comprendes los motivos del otro, empezar a hablar. Y no antes.
¿Qué es lo que comprendo de los amantes del toreo?
Comprendo su apreciación de una estética y de un ritual, de una danza entre el animal y la persona. Una danza macabra que terminará en la muerte de uno de los dos (al menos), en la que dos fuerzas desiguales se miden.
El toro cuenta con la fuerza y está armado con sus cuernos, sus pezuñas y su velocidad. El hombre lo compensa con el ataque en grupo, con la desorientación y con la técnica.
En este punto creo necesario recordar que yo no lo aprecio y me parece una tortura con fines lúdicos.
Pero ese razonamiento no invalida que ese combate se realiza en las condiciones que he nombrado. Condiciones que parecen imitar de forma atávica los requisitos para cazar un toro salvaje en una época anterior.
La violencia atávica
La ritualización de un recuerdo atávico tiene poder. Un poder impresionante. Y cada espectador de ese rito se ve imbuido por ese poder, arrastrado por él, conectado por él.
Puedo comprender eso y a la vez estar en contra.
Porque cuando yo veo dos personajes de una película, de una serie, de un libro, intercambiar espadazos de forma salvaje hasta que uno acaba derramando su sangre, siento parte de esa fuerza.
Cuando el personaje que manejo en un videojuego salta sobre el enemigo y clava sus armas en él, o aplasta su cabeza, o usa un lanzallamas para destruir todo lo que le rodea, siento esa fuerza.
La violencia que seguimos teniendo dentro.
Seguimos queriendo ser espectadores del espectáculo de gladiadores.
Pero no es lo mismo. Estás hablando de obras de ficción. No es comparable con el sufrimiento de un ser vivo real.
Precisamente eso nos lleva a una cuestión. Todos, en mayor o menor medida, tenemos ese gusto por la violencia. Ese morbo por la violencia.
No separamos los ojos de la pantalla cuando el personaje X abre la cabeza de Y con sus manos desnudas.
Pero como es ficción está bien.
Es, en cierto modo, hipócrita y a la vez sano.
Porque seguimos bebiendo de esa violencia, seguimos deseando ver esa sangre derramada. Simplemente la revestimos con una pátina de seguridad y confort, un "en realidad todo es ficción" que nos hace perdonarnos a nosotros mismos por estar viéndola.
"En realidad no soy tan malo por haber disfrutado que el personaje X sea devorado vivo por los perros porque sé que es un actor y por lo tanto no soy un psicópata".
Cosa que me parece genial, por cierto. Me siento muy bien de saber que la mayoría de nosotros somos hipócritas que disfrutan una violencia artificial pero serían incapaces de una violencia real.
Incluyéndome.
Gracias a todos por ser tan hipócritas como yo en ese sentido.
Porque yo sí que he visto los resultados reales de la violencia (accidental o intencional). Mi trabajo es reparar esos resultados, disminuir las consecuencias.
Os puedo decir que no queréis que esa violencia sea real.
Pero si entendéis ese gusto por la violencia, si os despojáis de vuestra pátina hipócrita de "como es una serie todo está bien", entenderéis parte de la belleza que pueden ver otros en el toreo.
Sin tener que verla vosotros.
Eso se llama empatizar.
La alternativa
No voy a hablar en este epígrafe de alternativas artificiales al toreo porque me parece que, aunque posibles técnicamente, la sociedad no ha avanzado lo suficiente como para que se produzca esa sustitución de forma natural.
En cambio sí os voy a hacer una pregunta: ¿qué alternativas les daréis a las familias que viven del toreo cuando este se prohíba?
Porque se prohibirá. Estoy seguro. Afortunadamente, tarde o temprano será prohibido. Y lo siento por los fanáticos, de verdad que lo siento, os comprendo bien. Pero sigue siendo torturar a un animal con fines lúdicos y eso debe terminarse.
Pero nadie, nadie, ha propuesto una alternativa a esas familias que viven de eso. Es un cambio en su existencia tan brusco que es casi una condena a muerte para muchos de ellos.
Gente que no es intrínsecamente malvada, hay que darse cuenta de ello. Familias que durante generaciones han criado animales y, atención a esto, los miman y cuidan y tratan con una dedicación y un cariño ejemplares.
(Para que luego sean sacrificados entre dolor, sí, lo sé)
No podemos dejar a esas familias desamparadas. No podemos afectar de una forma tan drástica a la economía de un porcentaje de la población sin darle una alternativa.
Por cierto, que soy de los que están a favor de haber transformado la plaza de toros de Barcelona en un centro comercial.
Pero en contra de la arquitectura interna del mismo, que es fea hasta decir "basta, por favor, confesaré el asesinato de JFK si hace falta pero quitad eso de mi vista".
La muerte
Pero claro, de lo que quería hablar (y de lo que queríais leer) era sobre el torero que murió.
Os podéis imaginar lo que os voy a decir, teniendo en cuenta lo que ya he dicho. Pero vamos allá.
Ninguna muerte es motivo de alegría.
Esa frase es preciosa. Y no es del todo cierta. Desgraciadamente.
Hay circunstancias por las que una persona, a título individual, puede alegrarse de la muerte de un semejante y yo podría comprenderlo y respetarlo.
Pero toda muerte, y esto sí es cierto, es más que una muerte. Es robarle a una persona el futuro, y con él la posibilidad de dejar un mundo mejor al que encontró.
Esa potencialidad existe en cada uno de nosotros. Debería ser nuestro objetivo diario y aunque no lo sea, sigue siendo nuestro único don y a la vez mayor responsabilidad como especie.
El ser capaz de modificar el mundo entero para hacerlo mejor.
Podemos discutir sobre qué mundo es mejor, quién puede tomar esa decisión y qué mundos no queremos dejar atrás. Pero no ahora que estamos con otro tema.
La muerte, inevitable e irreversible, nos quita esa posibilidad. Al bondadoso, de seguir dando bondad; y al malvado, de redención.
Un muchacho ha muerto, y eso de base ya es una tragedia, sin importar su contexto.
¿Y si hubiera sido un terrorista, qué?
Hubiera sido una tragedia. Una tragedia que un muchacho acabase en las redes de una organización de asesinos y malvados, que acabase convencido de que estaba haciendo un mundo mejor a través de esos actos terribles, y una tragedia el que perdiese la oportunidad de arrepentirse e intentar reparar el daño causado.
Pero no era un terrorista.
Sabía a lo que se exponía.
Claro que sí. Como un deportista de riesgo, un alpinista, un bombero o un soldado. Como un niñato haciéndose un selfie desde una azotea o un turista lanzándose a una piscina desde un balcón.
Sin importar la causa, muchas personas se exponen a una situación de riesgo todos los días siendo conscientes del riesgo.
El ser consciente del riesgo y aún así exponerse a él, por una razón u otra (sensación del deber, placer de la adrenalina, deseos de triunfo o presión social) no invalida que sea una tragedia cuando ese riesgo se convierte en una realidad irreversible.
Y era valiente.
Podemos discutir si era un héroe o no. No para mí, porque para mí un héroe debe mostrar su valentía en un acto bondadoso por y para mejorar la vida de sus semejantes.
Pero para los griegos antiguos, un héroe era una persona que se pasa diez años beneficiándose a una semidiosa mientras su mujer soporta estoica el acoso de decenas de pretendientes. El concepto de héroe depende de la sociedad, y dentro de la misma sociedad, de muchos factores.
Yo no lo consideraría un héroe, pero tampoco critico a los que sí.
Y era valiente. Porque a pesar de que el animal estuviera herido, estuviera torturado y, seamos sinceros, las condiciones fueran lo más seguras posibles, sigue siendo una masa de músculo de quinientos quilos con dos cuernos afilados en frente.
Tener valentía no significa saber usarla bien. Yo hubiera preferido que este muchacho hubiera usado su valentía apagando incendios o descendiendo por terraplenes para rescatar heridos de accidentes de tráfico. Mi valoración moral de este muchacho sería mejor, lo consideraría valiente y un héroe.
No fue así. Ahora nunca podrá ser así, porque ha muerto.
Empatía
No voy a decir que siento la muerte de este muchacho. Sería mentira.
Pero simplemente porque no lo conocía, es un desconocido que ha fallecido, como tantos miles cada día. Algunos en circunstancias más trágicas, algunos en circunstancias reprobables, algunos por mero azar.
No puedo sentir cada muerte que ocurre. Es parte de la vida.
No voy a decir que me alegro de la muerte de este muchacho. Sería horrible.
Su actividad era contraria a mi parecer. Sus ideales en ese sentido serían los opuestos a los míos. Puedo apostar sin temor a equivocarme que, de haberle conocido, no nos hubiéramos caído precisamente bien el uno al otro.
Nada de eso es motivo de alegría para mí.
Yo me alegraría de que el toreo fuera prohibido, de que las familias que viven de él encuentren otra actividad para ganarse la vida y las plazas de toros se conviertan en otra cosa (teatros, centros culturales, cines en 3D, mercados). Me alegraría aún sintiéndolo por los fans del toreo.
Pero no de la muerte de un torero.
Simplemente porque una muerte es trágica.
Y si no os es suficiente, por respeto a la gente que lo quería y lo amaba, que lo ha perdido y ya no podrá recuperarlo.
Conclusiones
Todos creemos y queremos tener razón. Yo el primero.
Puede que me equivoque, pero apostaría que tengo razón en esto.
Puede que en el futuro me equivoque y me alegre de la muerte de alguien. Espero que no, porque eso significaría que he cambiado demasiado o que esa persona me ha hecho un mal a mí demasiado grave como para querer hablar de ello.
Por ahora, mi verdad es esta. Ha habido una muerte. Es una tragedia. Empaticemos con la familia, empaticemos con el muchacho.
Luchemos por abolir todo tipo de conducta aberrante, como la tortura de un animal.
Pero no nos alegremos de una muerte, de un fin, de un robo al futuro.
De la pérdida de una oportunidad para siempre.
Que os dejen dormir.
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